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Actividad solar a la baja ¿nos afectará?

Un fenómeno cíclico que genera cambios en el clima. Investigadores han observado una correlación con pandemias.

01-06-2020

Por Isabel Pérez, Ciencia UNAM-DGDC

La baja actividad solar está provocando un período severo de sequías, temporada alta de incendios forestales, mayor exposición a la radiación solar ultravioleta y disminución de la temperatura a nivel mundial. El déficit de energía solar, tendrá repercusiones tanto en la salud como en la producción alimentaria; según datos históricos, cuando el Sol registra poca actividad se presentan grandes pandemias y hambrunas.

Así es como Víctor Manuel Velasco Herrera, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, alerta sobre la situación actual del clima y sus consecuencias. Para el especialista, la baja actividad solar es un fenómeno cíclico que ha ocurrido en los últimos miles de años.

En el departamento de Radiación Solar del Instituto de Geofísica, se ha analizado la actividad solar; a decir de Velasco, particularmente en los últimos 12 mil años se está dando un período cálido denominado interglaciar “Holoceno”, donde el Sol de forma natural, varía sustancialmente la energía que llega a la Tierra.

Duración de seis o siete décadas

De acuerdo con datos de satélites que miden la energía del Sol fuera de la atmósfera, este déficit solar comenzó a principios del siglo XXI, y durará entre sesenta y setenta años. Los científicos le llaman “un gran mínimo” a estos largos periodos de baja actividad solar Se trata, señala el especialista, de un problema complejo, ya que tiene en sí mismo varias implicaciones.

“Quienes habitamos la Tierra, comenzaremos a padecer las consecuencias entre los años 2030 y el 2050. Será en ese lapso que sentiremos los cambios más severos por el déficit de energía solar, entre ellos, grandes sequías por la escasez de lluvia”.

Esto explica por qué durante las mañanas y las noches, las temperaturas suelen disminuir, en tanto que en el día el calor aumenta registrando rayos ultravioleta más altos y con mayores niveles de afectación en la población. Aunado a esto, se sabe que cada invierno será más frío.

A decir del investigador, para que haya vida en el planeta la energía solar es fundamental, y en el momento en el que el Sol comienza a disminuir su activad, los primeros seres que resienten este drástico cambio son las plantas, mismas que sirven de alimento para los humanos y otras especies.

Entonces, al tener menor energía solar, a nivel mundial habrá problemas de producción de alimentos; Esta situación podría ocasionar grandes movimientos sociales.


Dinámica del clima con baja actividad solar

La baja actividad solar modula e interactúa con diferentes variaciones climáticas, condiciones ecológicas y atmosféricas, así con modos de circulación y transporte oceánico. Esta baja actividad solar provoca una disminución prolífica durante años, muy por debajo de su valor promedio de la precipitación y de otros fenómenos hidrometeorológicos.

Dicha condición persistente ocasiona sequías prolongadas y severas. Además, una fase positiva de la Oscilación Decadal del Pacífico y la ocurrencia del fenómeno de El Niño, causa un clima más cálido con aire seco, por lo tanto, un aumento de la temperatura del aire.

Además, hay menos nubosidad y menor humedad atmosférica que causa una mayor penetración y exposición de la radiación solar en el suelo o cerca de la superficie. Todos estos cofactores múltiples causan una gran acumulación de combustibles de biomasa seca y, por lo tanto, una combinación de factores naturales y humanos provoca una gran cantidad de incendios forestales.

El Sol también descansa

¿Por qué el Sol tiene períodos de baja actividad? es normal que se tengan estos cambios cíclicos, es como si el Sol entrara en fase de hibernación, pues no puede emitir siempre la misma cantidad de energía; todos los seres vivos tenemos etapas de actividad y descanso, lo mismo pasa con el Sol.

Las investigaciones que se han realizado sobre el tema en la UNAM, han sido a través de inteligencia artificial, con el fin de hacer reconstrucciones de la actividad solar y los escenarios de pronóstico. Los resultados de las investigaciones están demostrando la efectividad de la metodología utilizando esta tecnología.

  • La inteligencia artificial ha servido como herramienta para desarrollar algunos modelos, conceptos y algoritmos que han contribuido a estudiar detalladamente la baja actividad solar.

Pandemias y actividad solar

Existe una gran correlación entre las pandemias históricas que han existido y estos periodos de baja actividad solar. Por ejemplo, durante el Siglo VI, hubo un mínimo de actividad solar llamado “Mínimo medieval”; en este período se registró uno de los primeros brotes de la peste bubónica.


A comienzos del Siglo XIV, la peste negra mató a varios millones de europeos. Este acontecimiento coincide con el período de baja actividad solar conocido como “Mínimo de Wolf”.

A principios del Siglo XVI, durante el “Mínimo de Sporer”, la viruela traída por los españoles, acabó prácticamente con toda la población de México y Perú, ayudando así a los conquistadores españoles.

El último ciclo de baja actividad solar, se registró en el siglo XIX, que coincidió con los grandes movimientos sociales como la Revolución Mexicana, y con grandes sequías que duraron hasta siete años, provocando hambruna y el levantamiento social de la población.

La solución a la problemática que se avecina por este fenómeno, considera Víctor Manuel Velasco, es atender las necesidades prioritarias de la población, construir hospitales de alto nivel con la capacidad resolver los problemas de salud que puedan presentarse. Se debe proteger a las personas más vulnerables a través de nuevas políticas y reformas.


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