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Modalidad híbrida para la educación en tiempos de coronavirus

Promueve la autonomía del estudiante y mejor aprovechamiento de los espacios.

07-06-2021

Por Naix’ieli Castillo, Ciencia UNAM-DGDC

A causa de la pandemia de COVID-19, en marzo de 2020, en México inició un periodo de aislamiento social que llevó a la suspensión de las clases presenciales para estudiantes de todos los niveles educativos. 

El cierre de las aulas obligó a las autoridades educativas a buscar estrategias para darle continuidad al trabajo de estudiantes y maestros. Las autoridades de los planteles establecieron distintas formas para mantener el contacto entre los profesores y los estudiantes y concluir el ciclo escolar. La UNAM no fue la excepción.

Entre otras acciones, se facilitaron espacios de aulas virtuales para que se pudieran impartir las clases a distancia. “Algunas de estas aulas ya se habían implementado como un complemento a la educación presencial pero en ese momento se volvieron el centro de la educación a distancia”, relata la doctora Marina Kriscautzky Laxague, en entrevista con Ciencia UNAM.

Ella es coordinadora de Tecnologías para la Educación en la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información (DGTIC) de la UNAM. Es especialista en investigación educativa y en el uso de las tecnologías en las experiencias educativas y el desarrollo de habilidades digitales para docentes y estudiantes.

“Para la emergencia, el bachillerato a distancia de la Coordinación de Universidad Abierta, y Educación a Distancia (CUAED) puso a disposición de los dos subsistemas  (preparatoria y CCH) algunas de sus asignaturas, transformadas, porque tienen otro plan de estudios. La DGTIC colaboró en el diseño de 19 asignaturas para la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) que se crearon en colaboración con profesores que voluntariamente quisieron participar” señaló la especialista. Las aulas virtuales con contenidos se pusieron a disposición de los maestros que quisieran solicitarlas.

La DGTIC apoyó a la Escuela Nacional Preparatoria y la Facultad de Medicina en la aplicación de exámenes extraordinarios y evaluaciones de avance académico en línea, respectivamente. Así mismo, se implementaron exámenes profesionales a través de videoconferencia en diferentes escuelas y facultades.

Aún así, los estudiantes que no tenían equipo o conectividad, estuvieron en verdadera desventaja. Otro problema fue la falta de habilidades digitales de los profesores. Para subsanar esta carencia, se organizaron numerosos cursos sobre uso de plataformas educativas en colaboración con la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (DGAPA) y con la Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia (CUAIEED).

¿Cómo es la modalidad híbrida?

Un modelo híbrido educativo significa que se combina una parte presencial con una parte a distancia, en línea. Se combinan situaciones cara a cara con actividades en las que el participante puede entrar a un aula virtual y desarrollar en el momento que lo desee, no en un horario fijo.

  • No existe un porcentaje del tiempo que debe ser presencial y otro que debe ser a distancia; son las necesidades del aprendizaje las que determinan cuando es necesario verse en persona y cuando podría ser mejor a distancia.

El modelo híbrido promueve la autonomía de los estudiantes y los motiva a ser responsables y no únicamente entes pasivos que reciben información. Desde el punto de vista administrativo da una flexibilidad que permite un mejor aprovechamiento de los espacios físicos.

“Por ejemplo, ya no sería necesario tener 80 estudiantes en un salón de clases al mismo tiempo. Algunas materias podrían tomarse enteramente en línea, otras presenciales y unas más en modalidad híbrida. Además, el no tener que trasladarse todos los días al campus podría significar para algunos estudiantes la posibilidad de cursar más materias” señala la especialista.

La modalidad híbrida para la educación ya existe desde hace más de una década y la UNAM ya había iniciado acciones para transitar hacia la modalidad híbrida. Sin embargo, la pandemia puso de manifiesto más que nunca que “una clase ya no puede ser pensada como pararse frente a un grupo y hablar para transmitir información; se tiene que entender como diseñar actividades para que los estudiantes se enfrenten a problemas y aprendan a través de la resolución de esos retos”, considera la especialista.

Lo más probable es que aunque la contingencia pase, no regresaremos a la normalidad previa, señala la especialista. Tenemos que adaptarnos a estas nuevas oportunidades porque no sabemos cuándo será necesario volver a recurrir a la educación a distancia. Sin embargo, transitar hacia la modalidad híbrida no significa que la preparatoria ni el CCH de la UNAM se van a convertir en bachillerato en línea pues ya existe el B@UNAM. 


 Necesidades tecnológicas

Desde que inició la contingencia, la UNAM realizó acciones como otorgar becas de conectividad y de equipo más conectividad. Se crearon los Centros de Acceso PC-PUMA que proporcionan equipo de cómputo con buena conectividad a quienes no tengan acceso en su casa.

La doctora Kriscautzky señala que en una modalidad híbrida, ya sin contingencia por la pandemia de COVID-19, los alumnos que lo requieran pueden acudir a sus planteles no solo a tomar las clases presenciales sino a un laboratorio de cómputo para hacer sus actividades en línea, otros podrán conectarse a la red de la escuela y otros hacerlo desde casa.

Durante la contingencia, la ENP decidió usar la plataforma educativa gratuita de código abierto Moodle. Esta permite gestionar cursos a distancia, crear foros de discusión, compartir documentos de cualquier tipo, proponer tareas, organizar equipos.

También se pueden insertar videos, diseñar actividades, tener archivos colaborativos, trabajar con simuladores, hacer exámenes, encuestas y calificar de manera sencilla. Moodle permite automatizar actividades relacionadas con la gestión de la docencia y facilitan la labor ,especialmente cuando los profesores tienen muchos alumnos. 

Contar con aulas virtuales de todas las asignaturas y para todos los profesores exigiría una infraestructura de cómputo muy grande, afortunadamente la DGTIC cuenta con ella en su Centro de Datos. Además, se requieren especialistas en telecomunicaciones para que la red funcione.

Avances firmes hacia la modalidad híbrida

En junio de 2020 para preparar el inicio del nuevo ciclo escolar, la Coordinación de Tecnologías para la Educación en la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información (DGTIC) junto con la Dirección General de la Escuela Nacional Preparatoria (DGENP), se dio a la tarea de crear de la mano con los profesores de cada uno de los 24 colegios que forman el plan de estudios aulas virtuales para 110 asignaturas. 

Estas aulas virtuales, que se montaron en la plataforma Moodle, disponían de prácticamente todo el contenido que era necesario para impartir la materia. El contenido se logró gracias al trabajo colegiado de grupos de profesores que diseñaron las actividades que debían tener las aulas y se les asesoró para que aprovecharan las herramientas de la plataforma educativa.

Considerando que muchos de los estudiantes no tienen la conectividad necesaria para sostener clases virtuales en Zoom o en Meet o en otras plataformas de videoconferencia, se buscó que los jóvenes pudieran conectarse para descargar las actividades, hacerlas y nuevamente conectarse para subirlas, sin que fuera necesario estar permanentemente conectados.

Este año 2021 se firmaron nuevas bases de colaboración entre la DGTIC y la DGENP para dar continuidad al trabajo con los ambientes digitales de aprendizaje creados, evaluando esta primera versión de 110 asignaturas para modificarlas y crear una nueva versión mejorada.

También se busca promover una discusión colegiada de profesores para determinar qué se necesita para aprender cada materia y revisar que las actividades involucren todos los aprendizajes que se esperan. La idea es que esas modificaciones ya se puedan implementar a partir de agosto de este año en el ciclo que comienza y también introducir a los profesores de nuevo ingreso en el uso de las plataformas.

Ya se han dado pasos importantes para transitar hacia la modalidad híbrida, sin embargo, aún hay mucho trabajo por hacer. Es necesario un análisis profundo de los planes de estudio para definir qué se deja en línea y qué presencial.  Asimismo, se debe formar a los profesores en el uso de las plataformas educativas y las herramientas de trabajo colaborativo.


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