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Monitoreo de tormentas solares y volcanes, entre las labores del Servicio Magnético de la UNAM

Estaciones del Servicio Magnético de la UNAM. Imagen: Bárbara Castrejón.

18-02-2016

Por Isabel Pérez S., DGDC-UNAM

¿Cómo funciona y para qué sirve el Servicio Magnético? La misión de un observatorio magnético, que forma parte de un Servicio de esta índole, es la medición del campo magnético natural de la Tierra en un punto determinado geográficamente, de manera precisa y con estabilidad durante el mayor tiempo posible.

A través del tiempo, esta disciplina de la Geofísica se ha enfocado a estudiar y explicar el origen del campo magnético, su descripción y pronósticos detallados.

Desde sus inicios en 1879, el Observatorio Magnético, que antiguamente formó parte del Observatorio Magnético y Meteorológico Central de la Secretaría de Fomento, ha sido uno de los proyectos científicos más importantes en el país.

El Servicio Magnético  del Instituto de Geofísica de la UNAM se encarga de estudiar las variaciones del campo magnético que existe tanto en el tiempo como en el espacio en la República Mexicana.

En un principio, se le relacionaba con cuestiones meteorológicas y hoy, el abanico de aplicaciones del Servicio ha ido en aumento, pues igual se puede utilizar para monitorear la variación del magnetismo, que para evaluar o complementar estudios en la exploración de petróleo o en la minería, explicó Esteban Hernández, académico del Instituto de Geofísica e integrante del SM.

Tormentas solares

En el marco de la ley de Protección Civil de 2014, estamos monitoreando el comportamiento del Sol desde el punto de vista magnético, es decir, las emanaciones conocidas como tormentas solares o tormentas magnéticas.

En Estados Unidos y algunas partes de Europa se ha comprobado que estos fenómenos afectan las líneas de luz y de alta potencia, por lo que en México ya se están llevando a cabo acciones para la mitigación y análisis de este fenómeno.

Así, para realizar un estudio más completo al respecto, el Servicio Magnético está trabajando conjuntamente con un servicio de reciente creación en la UNAM llamado Servicio de Clima Espacial.

“Lo que estamos haciendo es formar una cadena o secuencia de detectores de diversos tipos: los que tenemos en la UNAM para observar al Sol como los telescopios o radiotelescopios pasando por estudios de los rayos cósmicos; al final de esta cadena se encuentra el observatorio magnético ubicado en la superficie de la Tierra. Con todo esto es posible vigilar la evolución del proceso”.

Las tormentas solares pueden afectar las redes troncales de la Comisión Federal de Electricidad que hay en el país, esto siempre ha ocurrido, sólo que ahora el incremento de la tecnología está cambiando.

“Hace años no hubiéramos pensado que los teléfonos celulares que utilizamos en la actualidad podrían recibir la influencia de alguna manifestación solar, y sin embargo sucede”, indicó Esteban Hernández.

Así, el Servicio Magnético de la UNAM está preparándose para el cambio en la tecnología con un plan de desarrollo que contempla la instalación de cuatro o cinco observatorios distribuidos en el territorio mexicano con el fin de estudiar este fenómeno.

El magnetismo y los volcanes

Una de las líneas de investigación que se está desarrollando desde hace algunos años y que está dado resultados importantes, es el estudio de los volcanes activos como el Tacaná, el Popocatépetl u otros muy jóvenes que se encuentran en las Islas Revillagigedo como el Evermann.

En este sentido, lo que más ha despertado el interés de los científicos del Instituto de Geofísica es la relación que tiene el magnetismo de la Tierra con la cuestión sísmica. “Cuando la corteza terrestre es sometida a un esfuerzo considerable, es posible que suceda un sismo”.

El estudio del campo magnético de la Tierra está creciendo debido a los fenómenos naturales que pueden afectar la calidad de vida de las personas. Por eso resulta importante hacer del Servicio Magnético un servicio nacional.

El Servicio Magnético cuenta con siete académicos que operan dos observatorios: Teoloyucan, estado de México y Coeneo, Michoacán, y los datos recabados son reportados a diversos centros en el mundo: Edimburgo, Escocia, Estados Unidos y Tokio, y estos a su vez forman parte de una red mundial en donde se guarda toda la información.

Esta red a la que pertenecen dichos observatorios se denomina Intermagnet y está compuesta por 250 observatorios a nivel mundial que comparten entre sí toda la información adquirida para llevar a cabo diferentes estudios a una escala global.

http://geomaglinux.geofisica.unam.mx/

 

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