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La migración es reflejo de la desigualdad y falta de oportunidades: Cecilia Imaz Bayona

Cecilia Imaz Bayona. Diseño: Bárbara Castrejón Gómez.

29-12-2012

Por Aline Juárez Nieto, DGDC-UNAM


La migración es el reflejo de la falta de oportunidades laborales, la desigualdad salarial y el acelerado crecimiento poblacional, aseguró Cecilia Imaz Bayona, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

“Regularla a través de acuerdos bilaterales y regionales podría evitar una crisis humanitaria y rescatar el lado positivo de la migración, como el potencial que esta actividad representa.”

La migración es una práctica que ha estado presente en la historia de la humanidad; sin embargo, comenzó a verse como problema a partir de que ésta se dividió entre documentada e indocumentada. No obstante, las grandes ciudades, centros de producción y servicios, es decir lugares donde se requiere mano de obra que su población local es incapaz de cubrir, son las que atraen a los migrantes, dijo.

Cecilia Imaz Bayona es la encargada de coordinar el reto de “construir una sociedad informada sobre la diversidad migratoria y sensibilizada con los derechos de los migrantes” para el año 2030, en el proyecto Agenda Ciudadana de Ciencia Tecnología e Innovación.

Agregó que la gran desigualdad entre los ingresos obtenidos por las jornadas laborales y, el problema adicional que ésta enfrentando el Orbe, la explosión demográfica han causado un impacto en el modo de percibir la migración, como una problemática.

“Esto no debería ser así. A través de acuerdos regionales debía regularse y convertirla en una migración de tipo circular; sin embargo, se ha generado un problema en todo el mundo, pues aunque hay lugares donde no causa conflicto, en otros sí y eso es lo que está tornándose como algo negativo.”

México, país de migración interna y externa

México, explicó la académica, era visto como un país de emigración, pero hace unos años ya se aceptó que somos una nación de migrantes, y no sólo eso, sino que enfrentamos una migración interna que ha existido siempre y que ahora ha ido en aumento debido a la inseguridad que se vive en algunas regiones.

Al mismo tiempo somos una nación de tránsito, ciudadanos de más de 60 nacionalidades, en su mayoría centroamericanos, entran por la frontera sur constantemente. La especialista reconoció que el estado mexicano ha mantenido su política de refugio, y aunque es muy bajo el número de personas a las que se ha abierto las puertas que otros países cierran, siempre es una opción.

“Para evitar una crisis humanitaria es indispensable regular los procesos migratorios, pues en ocasiones se incurre en la violación de derechos humanos, sobre todo con los transmigrantes indocumentados; pues aunque la ley indica que no es delito entrar al país sin documentos, esta información no es conocida por todos.”

Validar garantías individuales

A partir de que la migración atrajo la atención y es vista como un tema a tratar en la agenda mundial, salvaguardar las garantías individuales de los migrantes se vuelve una prioridad. 

“El creciente número de migrantes hace que nos preguntemos: ¿no reconocer que un ser humano tiene derechos inherentes, es un abuso? Es decir, por su situación de vulnerabilidad, pobreza o falta de recursos, o simplemente por encontrarse en una tierra extraña de la cual no conoce los códigos, ¿Se debe abusar de él?”

En sociedades como la nuestra hay una tendencia a explotar al débil. El respeto a los derechos humanos es precario, pero debe ser fortalecido para beneficio de todos, sólo así se dejará de ver al migrante como un potencial enemigo, resaltó la también coordinadora del Seminario de Migración y Política de la FCPyS de la UNAM.

El libre tránsito

El libre tránsito de ciudadanos no es una opción para regular la migración, pues no es posible en todas las regiones del mundo, resaltó Cecilia Imaz. El caso de Argentina es extraordinario, ahí se necesita mucha mano de obra, y ésta llega, sobre todo, de países vecinos. Esto es posible gracias a un acuerdo del Mercosur que regula la circulación de personas.

Sin embargo, en países tan desiguales como los centroamericanos, México, Estados Unidos y Canadá, no es posible esa práctica, ocasionaría muchos problemas debido a la falta de infraestructura.

“En las zonas fronterizas no hay suficiente agua, comida o vivienda para una población que se duplique de un día para otro. El libre tránsito tiene que ser controlado, regulado, para eso es muy importante generar acuerdos bilaterales y multilaterales”.

En México, en la última década, los gobiernos se han mostrado más sensibles en el tema de los migrantes, quienes están siendo vistos como gente que busca mejor calidad de vida.

Destacó que gracias a las reformas a la ley de migración se logró respetar uno de los derechos políticos de los migrantes (el voto en el exterior), así como el control, regulación y respeto a los derechos humanos. A su vez, dijo, está por salir el reglamento a la misma, con el que se facilitará su aplicación.

La meca de la migración

Imaz Bayona destacó que Estado Unidos, la meca de la migración, sostiene un sistema disfuncional, ya que se rige por cuestiones ideológico-políticas. “Nuestros vecinos del norte están generando una crisis humanitaria severa. No es posible entender que entre 11 y 12 millones de inmigrantes indocumentados permanezcan en esa nación sin que el gobierno haya logrado a través del Congreso hacer algo al respecto..

“México ha logrado avances con Centroamérica, se están creando acuerdos migratorios; sin embargo, la situación con Estados Unidos está estancada. Ellos no tienen convenios con ningún país, y aunque urge un arreglo o regulación formal, no llegan a nada ni con nosotros, ni con nadie más.”

Nuestras autoridades tienen que continuar trabajando con los vecinos, convenciendo y difundiendo cuál es el valor de la migración mexicana para Norteamérica, destacó. “No pueden seguir creando situaciones desgarradoras como la desintegración familiar que ocasionan por las deportaciones o el trato inhumano que tienen algunas personas al ser capturadas por la patrulla fronteriza; por ello debemos luchar por la creación de acuerdos bilaterales y regionales.

Especialistas atienden el tema

Más de 350 investigadores dedican gran parte de su tiempo a temas migratorios. “Aunque tenemos especialistas interesados en estos temas, el desafío al que nos enfrentamos es la falta de presupuesto para la realización de proyectos de investigación. Se necesitan aportar mayores recursos a la investigación en todas las áreas.”

Para concluir, Cecilia Imaz destacó que es difícil hacer pronósticos en relación a este tema; sin embargo, la situación actual es muy grave. “Muchos mexicanos que han sido deportados quieren volver y no porque estén buscando mejores salarios, sino porque su vida está allá, por ello, el tema migratorio es prioritario para el país y la sociedad.”

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