13-02-2026
Por Laura García Juárez, Ciencia UNAM-DGDC
¿Qué tienen en común los Juegos Olímpicos de Milano Cortina 2026, Freddy Mercury y Leonardo Da Vinci?
¡Los armiños! Estos simpáticos y peculiares peludos, además de ser las mascotas oficiales de estos juegos olímpicos de invierno, fueron inmortalizados por el pintor italiano en la obra “La dama del armiño” y sirvieron para confeccionar uno de los trajes más emblemáticos que usó el vocalista de Queen.
No es raro, pues a lo largo de la historia el pelaje de este carnívoro ha sido usado en capas y cuellos portados por gran parte de la monarquía europea. Además de que su personalidad y su particular muda de pelo estacional de café a blanco, lo ha convertido en un símbolo de pureza, lealtad y cuidado.
Perteneciente a la misma familia de las comadrejas y los hurones, el armiño suele habitar en bosques y estepas europeas y zonas montañosas de América del Norte, donde destaca por ser un excelente cazador nocturno. Gracias a su cuerpo alargado y delgado es capaz de adentrarse a la madriguera de presas como insectos y roedores pequeños del campo.
A diferencia de sus otros parientes, el armiño tiene una característica muy particular. Cuando es verano y hay un clima soleado su pelaje suele ser café pardo, pero cuando llega el invierno y baja la cantidad de luz solar muta al blanco, a excepción de su colita que siempre permanece de color negro.
“Son muy sensibles a los cambios de fotoperiodo, es decir, a la cantidad de luz solar que reciben. En las regiones nórdicas o del norte de Canadá donde viven, durante el invierno disminuye la cantidad de luz. Este estímulo afecta su sistema endócrino, sobre todo en cuanto a la producción de melanina. Al perder gradualmente la estimulación de melanina, su pelaje se va haciendo blanco”, comenta Rafael Hernández González, Jefe de la Unidad Académica Bioterio de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM.
Otra característica de los armiños es que las hembras presentan una particularidad en la reproducción conocida como retraso de implantación embrionaria.
“Si las hembras fueron fecundadas, pero no hay suficiente cantidad de luz ambiental, pueden conservar ese embrión hasta por 200 días sin que se implante en el útero. Cuando llega la primavera y empiezan a aumentar gradualmente las horas de luz, se produce la implantación del embrión y esto permite que las crías nazcan en primavera o en verano”.
Sin embargo, si llegara a pasar más tiempo y no hubiera la suficiente cantidad de luz solar o las hembras no lograran consumir la suficiente cantidad de alimento, el cuerpo de la madre reabsorberá a los embriones y no habrá crías.
Una de las obras de arte más famosas de Leonardo Da Vinci es “La dama y el armiño”, donde vemos a una mujer de la nobleza con uno de estos seres entre sus brazos, algo que nos haría pensar que se trata de animales dóciles que fácilmente conviven con el humano.
Sin embargo, lamentamos desilusionarte, pues este carnívoro no es considerado como un candidato a ser un animal de compañía. El armiño es sumamente territorial, no se deja capturar fácilmente, mucho menos acariciar como hacemos los perros o gatos domésticos. Este mamífero tiene altos requerimientos de proteína que lo obligan a estar cazando constantemente lo que hace más difícil que pueda permanecer bajo las condiciones controladas de un hogar humano.
Por todo lo anterior, se especula que en realidad el ejemplar de la pintura de Da Vinci no era uno de estos seres , sino un hurón albino, pero que el artista tomó la decisión de representarlo en la pintura, porque el mecenas o patrocinador que tenía en ese entonces y que, por cierto, era el amante de la mujer del retrato, tenía el sobrenombre de “el armiño”.

Da Vinci no fue el único que inmortalizó a este simpático animal. En pinturas de monarcas como la reina Isabel I, Catalina II de Rusia o Luis XIV vemos a estos personajes europeos con cuellos o capas hechos con la piel de estos mamíferos. Su hermoso pelaje blanco solo podía ser usado por la nobleza y los puntos o motitas negras-que eran la colita del animal- determinaban el rango de quien portaba el traje.
Otro dato llamativo es que solía vincularse a los armiños es la pureza, pues se dice que cuando los cazadores iban tras ellos, embarraban las entradas de sus madrigueras con barro para que al momento de perseguirlos, los animalitos al ver sucia la entrada de su hogar, prefirieran dejarse atrapar antes de ensuciar su pelaje.
Aunque en los últimos años, la industria de la moda ha reducido el uso de pieles naturales en la confección de prendas, figuras del cine y la televisión como Vivian Leigh, Marilyn Monroe o Elizabeth Taylor llegaron a ser fotografiadas con prendas hechas con la piel de este pequeño peludo.
En el presente, si bien, la clasificación internacional no lo considera una especie en riesgo, el maestro Rafael Hernández, especialista en fauna silvestre, opina que los humanos debemos protegerlo porque además de ser un excelente controlador de las plagas, su aspecto y hábitos son símbolo de lo salvaje y lo enigmático que prevalece en la naturaleza.
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