25-07-2025
Por María Luisa Santillán/Javier Eduardo Santoyo, Ciencia UNAM-DGDC
Los manglares son de los ecosistemas más productivos del planeta. Poseen una vegetación de árboles (mangles) o arbustos que prosperan en zonas costeras tropicales, en las
cuales hay poca energía de oleaje, como lagunas costeras, bahías, ensenadas y
estuarios.
Albergan una amplia variedad de especies vegetales, principalmente árboles que han
desarrollado adaptaciones especiales para sobrevivir en entornos desafiantes, como
crecer en zonas de influencia de mareas, en sedimentos muy pobres en oxígeno y tolerar
aguas salinas.
Su importante función biológica se basa en que constituyen un hábitat importante para especies de aves, peces, crustáceos y moluscos, muchas de ellas de consumo humano.
El doctor Francisco Javier Flores Verdugo, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología
de la UNAM, comenta que aunque pueden encontrarse en distintas costas de México, los
manglares mejor desarrollados son el tipo ribereño, es decir, aquellos que además de
recibir agua de mar, también tienen un aporte de agua dulce, como los que se ubican en
Chiapas y en Campeche; en cambio, no crecen muy bien en suelos cárcicos, como en la
península de Yucatán.
A pesar de su alto valor, en las últimas dos décadas se ha perdido alrededor de 30% de los manglares del mundo.