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Lunes, 28 de julio de 2014
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Biomarcadores para detectar cáncer de mama
Los biomarcadores identifican cáncer de mama. Fotos. Nora Gutiérrez e Internet, Gráfico. Natalia Rentería.
Los biomarcadores identifican cáncer de mama. Fotos. Nora Gutiérrez e Internet, Gráfico. Natalia Rentería.

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María Luisa Santillán, DGDC-UNAM
20/06/2012
Actualidades
Salud



El cáncer es una enfermedad crónico degenerativa que ha proliferado mucho en los últimos años. En la actualidad se realizan diversos trabajos de prevención y diagnóstico temprano para evitar que aumenten los casos de neoplasias en el mundo. Los proyectos de investigación han resultado vitales para que este padecimiento disminuya su incidencia, haya nuevas opciones terapéuticas que lo curen y otorguen mejor calidad de vida a quien lo padece.

En algunos tipos de cáncer como el cérvico uterino, sí se ha logrado disminuir la mortalidad en mujeres mexicanas gracias a las campañas de detección oportuna. Pero otros, como el cáncer de mama han tenido un aumento en los últimos años, colocándolo en la actualidad como la primera causa de muerte en mujeres mayores de 40 años. Aunque se han realizado algunos esfuerzos para detener esta enfermedad, como trabajos de prevención con mastografías y la autoexploración, para la doctora Nora Gutiérrez Nájera de la Facultad de Química de la UNAM, “cuando una mujer se siente la bolita en el seno quiere decir que ya lleva mucho tiempo el proceso canceroso”.

La investigadora universitaria trabaja en la identificación de biomarcadores en cáncer de mama, los cuales son moléculas que sirven para monitorear la presencia de una enfermedad, su evolución hacia otro grado más severo de la misma o ser una opción terapéutica para obtener mejores resultados de tratamiento. Un biomarcador puede ser una proteína, un ácido nucleico o un metabolito como la glucosa.

Identificación de proteínas

Con estos biomarcadores se pretende identificar ciertas proteínas que puedan proporcionar información destacada sobre la presencia de cáncer de mama, así como ser un factor diagnóstico del mismo. De acuerdo con la doctora Gutiérrez Nájera, quien también colabora con el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN), este trabajo se realiza a través de la proteómica, la cual está relacionada con el estudio de las proteínas, así como con el conocimiento de éstas cuando se presenta una patología.

“El objetivo de la proteómica es estudiar el proteoma, que es el conjunto de proteínas de un organismo, célula, organelo o tejido que se presentan en ciertas circunstancias. Por ejemplo, si en un tumor puedo estudiar las proteínas puedo detectar cuáles son diferentes a las del tejido sano de una mama. Empezamos a hacer comparaciones con líneas celulares de cáncer de mama y de tejido de mama normal y encontramos diferencias entre las proteínas de las células cancerosas contra las células normales”, explicó la doctora Nora Gutiérrez Nájera.

Este trabajo lo realizó con técnicas de proteómica como electroforesis, separación por cromatografía de líquidos y espectrometría de masas, las cuales sirven para la identificación de las proteínas.

Esta investigación surgió a partir de dos planteamientos. El primero fue el de saber qué mutaciones del genoma llevan a cáncer y, segundo, detectar proteínas que estuvieran involucradas en el proceso de éste. La doctora Gutiérrez Nájera comentó que la detección o tratamiento pronóstico sería más fácil si las proteínas que actúan como biomarcadores de cáncer de mama estuvieran ubicadas en el torrente sanguíneo, ya que su identificación podría hacerse con un análisis clínico común de sangre. Además de que se ha planteado identificarlas  a través de la orina o las lágrimas, aunque aclaró que esto aún no se realiza, pues primero tendría que encontrarse cuáles son las proteínas a buscar.

“Primero tendría que estudiarse el proteoma, tener herramientas e instrumentos que nos permitan detectar las proteínas que deseamos ver presentes en cáncer y tratar de diferenciarlas de una persona que no padece esta enfermedad. Esa parte ha sido la más compleja porque el proteoma es mucho más variable que el genoma, el cual es muy estable, tiene todas las células del cuerpo, pero el proteoma varía dependiendo del estado fisiológico, de la edad o si la persona está tomando medicamento, etcétera”, explicó

Serie de proteínas, una huella del cáncer de mama

A partir del trabajo de identificación de proteínas en muestras de seno normal y canceroso, la doctora Gutiérrez Nájera encontró que algunas ya habían sido reportadas por médicos en otras partes del mundo. Posteriormente propusieron una serie de proteínas para la identificación de cáncer de mama, la cual está en proceso de verificación.

Esta serie consiste en identificar varias proteínas que pudieran presentarse en conjunto y en ciertos niveles de la enfermedad. Con ella buscan obtener un método de detección de cáncer de mama y, posteriormente, ser la base para la creación de algún medicamento, aunque aclaró que para que esto suceda hacen falta muchos estudios clínicos que apoyen esta investigación.

Señaló que se propuso una serie y no una sola proteína como biomarcador único de cáncer de mama, porque no siempre una es la que determina la presencia de la enfermedad y aunque se ha encontrado que alguna puede ser más importante que otra, esto no siempre es una constante en todos los cánceres. “Ciertos grupos proponían una proteína y la buscaban. La mayoría de los canceres la presentaban, pero no todos, eso hacía que ese porcentaje de gente que sí la presentaba no fuera suficiente como para proponerla como la única proteína que detecta el cáncer de mama”, señaló.

Utilización de técnicas bioquímicas

Algunas de las proteínas que se han identificado actualmente en cáncer de mama también han sido propuestas como parte de los mecanismos de exclusión del cáncer en general, porque se ha visto que las proteínas del metabolismo normal de la célula cambian en su función, en la forma en que actúan y en que trabajan.

“Estamos buscando cómo cambian los mecanismos de las proteínas, si lo hacen en cantidad, en la función o en la forma en que se presentan en ciertos tipos de cáncer. Buscamos en esas proteínas del metabolismo que ya están muy identificadas, esas formas que cambian dentro de la célula normal a la célula cancerosa y que a lo mejor, en cierto sentido, determinen que se presente una transformación maligna”, expuso la investigadora.

La doctora Gutiérrez Nájera comentó que para esta parte de su trabajo se han apoyado con técnicas bioquímicas, las cuales permiten realizar estudios más detallados de cada proteína en particular. “La proteómica nos ayudó a hacer una búsqueda e identificar las proteínas que me interesan como candidatos. Ahora con la bioquímica me dedico más detalladamente a ciertas proteínas específicas y examino un poco más su papel en las células y su metabolismo, para determinar si hubo cambios a nivel de lo que llamamos la secuencia, que es lo que determina la identidad de una proteína”.

Una de las proteínas que identificaron y con la cual trabajan es la Piruvato cinasa, enzima involucrada en la glicolisis, el cual es un proceso del metabolismo normal de una célula, pero que al parecer en cáncer esa proteína se regula o se controla diferente, actúa de manera negativa y produce moléculas de la degradación que le ayudan a la célula a construir otras células. Esto llevaría a una proliferación descontrolada de células malignas, una de las características principales del cáncer.

En el caso del cáncer de mama esta proteína se piensa que actúa a nivel de la regulación, es decir, que pueda producirse o no.

“Lo que hemos probado con la bioquímica y con esa proteína en particular, es que se incrementa en su actividad, en su función y se acelera. Al parecer en cáncer esta proteína está restringida o inhibida para que se acumulen moléculas que sirven para construir otras células y no tanto para que se degraden en función de producir energía que sería lo normal, se degradan y se produce energía, por eso funcionamos. Parece que en cáncer, no necesita producir energía, sino que le interesa tener moléculas más pequeñitas del metabolismo degradativo para construir otras células”, explicó la investigadora.

Al parecer en cáncer de mama la forma de controlar esta proteína es diferente, por lo que la célula tumoral la ayuda a proliferar en condiciones que en células normales no lo haría. Esta característica es la que provoca que el cáncer se vuelva agresivo y adquiera ciertas habilidades para sobrevivir fuera de lo que es el entorno normal.

“Hemos estado comparando esta proteína con otros cánceres y hemos visto que en próstata la misma proteína, que tiene estas mismas condiciones, no actúa de la misma forma, es más lenta o más rápida. Este método pudiera proponerse para la detección más específica para cáncer de mama, de próstata y otros”, detalló la doctora Gutiérrez Nájera.

La prevención y el diagnóstico oportuno son dos de los aspectos más importantes en la lucha contra cualquier tipo de cáncer. En el caso del de mama 10 mujeres mueren al día por este mal, por lo que los trabajos de investigación son de vital importancia para detener esta neoplasia y brindarle opciones, a quienes lo padecen, de continuar con una vida de calidad.

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